Hagamos un viaje a un tiempo pasado, un tiempo en que no existía el poker televisado y en el que los torneos de poker no eran ni siquiera una idea. Hablamos de un tiempo tan pasado que Doyle Brunson aún soñaba con convertirse en una estrella del baloncesto, que los pisos de los casinos de Las Vegas aún eran de madera y a menudo estaban cubiertos de aserrín.
La Segunda Guerra Mundial recién acababa de finalizar y el juego sólo era legal en Nevada. Eran tiempos de cambio y fue en ese momento que Benny Binnion llegó a la ciudad de Las Vegas. Binnion era un tipo duro y organizaba partidas de dados “flotantes” en mesas plegables que facilitaban la huída en caso de que llegara la policía.
En 1946 Benny se mudó a Las Vegas con su familia y compró una parte de los negocios de Siegel y Moe y construyó el casino The Westener. En 1952 compró El Dorado y le cambió el nombre a The Horseshoe.
Nick “The Greek” Dandalos era uno de los muchos buenos amigos de Benny. Nick además fue uno de los mayores apostadores de la historia y se pasó la mayor parte de su vida jugando lo más alto que podía. El sueño de la vida de Nick era participar en “la mayor partida de poker del mundo” y sabía que si había alguien que podía conseguirlo ese era Benny.
Benny solicitó una licencia para una mesa de poker con la intención de colocarla al lado de la entrada de su casino y luego corrió el rumor de que la partida sería apta solamente para los mayores bankrolls. El ante mínimo sería $100 en una época en la que los crupieres cobraban $15 por día.
Benny llamó a Johnny Moss, uno de los mejores jugadores de poker del circuito de Texas y Oklahoma y aunque Moss llevaba varios días sin dormir jugando al poker se fue inmediatamente para Las Vegas luego de recibir la llamada.
Muchos jugadores se unieron de vez en cuando a la partida pero principalmente fueron “The Greek” y Moss quienes se enfrentaron. Nick era un hombre de alrededor de 60 años y resultaba ser un auténtico caballero, una persona educada y de modales impecables, Era una gran jugador de poker, de apuestas grandes, que para ese momento había vencido a todos los mayores apostadores de la época.
Sin embargo, Moss, era una persona seca de gesto impasible que le había ganado a todos los apostadores de Texas y que había hecho una fortuna jugando contra los grandes ganaderos y barones del petróleo.
La partida duró casino 5 meses y en algunas oportunidad los dos legaron a hacer sesiones de 50 horas seguidas. A veces la partida de poker duraba dos días seguidos, con un descanso de 5 horas y después otros tres días. Fue un enfrentamiento de culturas, el este enfrentando al oeste, una partida de poker que no decepcionó.











