Si existe una buena escuela para aprender a jugar al poker, esa es el cine porque permite cruzar barreras culturales de una manera más fácil que otros métodos de enseñanza. Sólo es cuestión de prestar especial atención a los consejos de los diálogos de algunas películas y luego recordarlos cuando se participe de una partida de poker.
Películas famosas que tratan el tema del poker son Uno de los Nuestros y El Padrino. El caso de la segunda película es bien conocida por haber enseñado muchas frases míticas que se aplican al poker, como la famosa frase con la que Tom Hagen intenta calmar a Sonny después del intento de asesinato del Don, “Son negocios, no es nada personal”.
Al contrario de lo que vemos en las películas de poker, debemos saber que la mayoría de los jugadores que se encuentran en una mesa de poker son buenas personas. El poker es visto como un juego en el cual hay que echar al malo, por lo que este juego lleva a la gente a adoptar roles que muchas veces se encuentran lejos de la realidad en la que viven cuando el juego de poker se termina.
También es importante recordar que al contrario de lo que sucede en el cine, nada de lo que suceda en la mesa de poker es de vida o muerte. Cuando se juegue al poker se debe recordar que el poker no es nada más que un juego. Siempre que un jugador esté atravesando un período de pérdidas no debe dejar que la frustración domine su cabeza. Además, al contrario de lo que muestran las películas, no es una buena idea mezclar el poker y alcohol. Nunca se sabe con el tipo de jugadores con los que se está tratando y el alcohol combinado con pérdidas de dinero y una mala mano de poker pueden terminar de manera fatal.
Cuando juegues al poker debes tener presente que no estás allí para crear amistades, estás allí para ganar dinero por lo que debes tener en cuenta que no existen las cercanías cuando estás en una partida de poker. Tómalo con la misma actitud que Hagen, no es nada personal, solamente son negocios.












